Texto bíblico
Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.
Pensamiento
Buen día iglesia, en el libro de Mateo 8 encontramos la historia del endemoniado gadareno vemos aquí como el señor Jesús va caminando y le aparecen dos endemoniados y estos endemoniados o estos demonios le piden al señor Jesús que si los expulsa les permita ir a unos cerdos que ven a lo lejos esta es la situación que lleva a esos cerdos a que se lancen por un acantilado y lo que quiero resaltar acá no es solo lo que muchas veces nosotros vemos sino lo que el texto nos relata y es lo siguiente en el verso 33 del capítulo 8 dice los que cuidaban de los cerdos huyeron y fueron corriendo a la ciudad y allí contaron todas estas cosas, incluso lo que había pasado con los endemoniados esto incluso nos puede llevar a que ellos contaron todas las cosas y el incluso es como si lo importante es lo que había pasado con los endemoniados y lo que había pasado con los endemoniados no fuera tan relevante evidentemente era más relevante lo que había pasado con los cerdos y en el capítulo 34 lo evidencia cuando dice y todos en la ciudad fueron a ver a Jesús y cuando lo encontraron le rogaron que se fuera de sus contornos ¿por qué? porque les había afectado sus finanzas la muerte de los cerdos era un golpe a las finanzas de esta comunidad y lo que quiero que reflexionemos es cuántas veces hemos visto bendiciones de los cerdos en la ciudad de la ciudad de la ciudad de la ciudad de la ciudad de la ciudad en lo económico creemos que eso es lo importante buscamos la economía, buscamos pensar en cuánto me bendice Dios con dinero, con trabajo pero se nos olvida la bendición de la salvación hoy somos salvos y debería ser ese el mayor milagro en nuestras vidas por encima de todo
Oración
Señor en esta mañana te damos gracias por la salvación por el sacrificio en la cruz y por ese regalo inmerecido que tenemos como hijos tuyos muchas veces nos quedamos sin Dios muchas veces nos quedamos sin Dios muchas veces nos quedamos sin Dios muchas veces nos quedamos sin Dios muchas veces nos quedamos sin Dios muchas veces nos quedamos de quizá que nuestros padres, nuestros hijos aún no han llegado a tus pies pero olvidamos el gran milagro que hay y es que haya una luz encendida en esta casa en cada hogar, en cada familia donde hay un cristiano Señor hoy hay una persona que te conoce orando por sus hijos hoy hay una persona que conoce tu nombre orando por sus padres Señor y esto ya es una gran bendición hay hogares donde ni siquiera se escucha tu palabra hay hogares donde nadie intercede pero Señor en los hogares de nuestros hogares en los hogares de tu iglesia hay hombres y mujeres orando y clamando por su familia y esto es una gran bendición Señor y muchas veces la ignoramos ese milagro que hay una lámpara encendida en nuestros hogares que nos ha olvidado porque muchas veces vemos las obras vemos las bendiciones económicas pero olvidamos recordar día a día tu misericordia recordar la salvación y la luz que somos en nuestros hogares gracias oh mi Jesús por ese regalo, por ese milagro en nuestra salvación y que con esa salvación somos esa lámpara encendida en nuestros hogares para nuestros padres, para nuestra familia para nuestros hijos amén y Amén