Texto bíblico
Dios cumple promesas, y Dios cumple las promesas que ha hecho a cada uno de nosotros a su debido tiempo.
Dios cumple promesas, y Dios cumple las promesas que ha hecho a cada uno de nosotros a su debido tiempo.
Algo que nos cuesta a nosotros como seres humanos es confiar, confiar y esperar. Creo que nos gustaría que muchas veces de las cosas que hemos pedido a Dios se nos cumplan enseguida, pero no siempre es así, porque Dios conoce el corazón de cada uno de nosotros y sabe lo que realmente necesitamos. Y revisando Génesis capítulo 20, encontramos a dos personas, dos personajes que fueron importantes en la historia y que fueron llamados, o fue llamado Abraham, padre de la fe, o sea, una persona que tiene fe, es una persona que tiene la convicción. Y vemos que ellos, al ver que Dios les había prometido y les había dicho que van a tener una descendencia muy numerosa, más que las estrellas del cielo, pero la promesa ya estaba ahí, la conocían, pero en el desespero y en el afán, pues, ¿qué? ¿Qué hicieron? Pues, Sara le dice a Abraham que tome a la sierva y que tenga un hijo, o sea, porque ya eran muy viejos, ya eran ancianos, o sea, ¿cómo iban a quedar embarazadas? Bueno, ¿cómo iba a quedar Sara embarazada? Era imposible, porque ya eran muy ancianos, pero Dios les había prometido, ¿sí? Dios es Dios de lo imposible, de las cosas que muchas veces no creemos que fuesen posibles, pero Dios las hace. Y en este caso, pues, por su desesperación. Por su desesperación y por su falta de confianza, pues, Abraham, pues, se acuesta con la sirvienta y tiene un hijo. Y todo esto desencadena ciertos problemas con ellos y ciertos roces, porque ella, la sierva, quedó embarazada, pero Sara no quedó embarazada. Y al final Dios cumple esa promesa que les había dado desde el principio y Sara queda en embarazo. Pero de ahí desencadena un revoltijo, un problema enorme entre ellos, y eso es lo que muchas veces nos pasa a nosotros, que muchas veces no queremos que todas las cosas pasen rápido, ¿sí? Que si yo pido sanidad, que al otro día ya amanezcas sano, que si pido un buen trabajo, que al otro día ya tengamos un buen trabajo. Y muchas veces no funciona así, muchas veces tenemos que esperar. Si Dios te ha dado una promesa, sé que la va a cumplir. Porque aquí está escrito, Él les prometió que iban a tener una descendencia enorme, y así fue. Y a pesar de que eran ancianos, a pesar de que era algo imposible, pero Dios lo hizo. Y sé que también lo hará contigo. Él hará a su tiempo, te dará esas cosas que tú les has pedido. Y confiar, y confiar en Dios. A pesar de que no vemos las cosas como dice una canción, a pesar de que no vemos, sé que tú estás orando. Y aquí en el sábado... Salmo 31, 14 dice...
Señor, gracias por ser tan bueno y tan maravilloso. Gracias porque tus promesas sí son reales, Señor, no son mentiras. Tú cumplirás, Señor, lo que has dicho en tu palabra acerca de nosotros a su debido tiempo. Ayúdanos a ser pacientes. Ayúdanos... Ayúdanos a que nuestra fe no decaiga, a que seamos, Señor, como Abraham, Señor, que es considerado el padre de la fe. Y te pedimos que nos ayudes, oh Dios, que nuestra fe crezca, que no permitas, oh Dios, que nos perdamos o que hagamos las cosas apresuradamente, Señor. Gracias, Señor Jesucristo, por este día, por esta mañana, Dios. Bendígola a cada persona que escucha este devocional. Guarda la vida de nuestra iglesia, de cada persona. A las personas que llegan, Señor, por las personas que están pasando por momentos difíciles, Señor. Te pedimos, Padre Santo, que tú fortalezcas sus vidas y los acompañes siempre. Gracias por ser tan bueno y tan maravilloso, Dios. Te alabamos, te bendecimos, Señor. Te destino, te alabanza y adoración. En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y Amén.